Las responsables de Seguridad y de Fiestas de la Corporación despejaron hoy en la Comisión de Control cualquier duda al respecto 

La Feria de atracciones instalada con motivo del Carnaval cumple escrupulosamente con todas las exigencias normativas en materia de seguridad y licencias, según explicaron hoy en la Comisión de Control municipal la primera teniente de alcalde y concejal de Seguridad, Zaida González, y la concejala de Fiestas, Gladis de León.

González explicó que las únicas inspecciones realizadas por la Policía Local han estado motivadas por la salida de humos de un grupo electrógeno y por un vertido de aguas, aspectos que, en todo caso, no están relacionados con la seguridad de las atracciones instaladas.

En similares términos se expresó De León, quien recordó que la Feria cuenta con todos los informes favorables evacuados por el Organismo Autónomo de Fiestas (OAFAR).

En una comparecencia solicitada por la oposición para explicar las presuntas inspecciones realizadas por la Policía Local, tanto González como León dejaron claro que una cosa es la seguridad de las atracciones –que cumplen los requisitos legales- y otra es la labor ordinaria de los agentes a la hora de requerir documentación a los vehículos que las han transportado y la imposición de eventuales sanciones.

A este respecto, la concejal de Seguridad especificó que la Policía Local ha levantado cuatro actas a vehículos de carga, dos relacionados con el seguro y dos con la ITV, “una tarea que efectúa la Policía Local de ordinario”.

Las concejalas del grupo de gobierno reprocharon también la confusión que se ha podido generar entre la ciudadanía, al mezclarse la seguridad de las atracciones con el traslado de las mismas.

Planes de autoprotección y ruidos

Durante la Comisión, también se abordaron los planes de autoprotección diseñados con motivo de las Fiestas en materia de seguridad y las normas relacionadas con los horarios de apertura y ruidos.

Sobre estos últimos aspectos, el grupo de gobierno indicó que se será escrupuloso con el cumplimiento de la normativa, de manera que se puedan conciliar, en la medida de lo posible, el derecho al descanso de los vecinos del cuadrilátero del Carnaval con el desarrollo de una fiesta de Interés Turístico Internacional.

De León explicó que se ha exigido a los locales, barras, coches engalanados y carrozas un limitador de decibelios, por un tope de 96, mientras que en los escenarios del Carnaval será de 105.

Por su parte, González señaló que el control de ruido será una acción coordinada entre las áreas de Fiestas, Medio Ambiente y Policía Local y que, una vez detectada una irregularidad en una primera visita, si se persisten en el incumplimiento se procederá al precinto de los equipos en la segunda y la apertura del expediente sancionador a que hubiera lugar.